Crónica 1ª «Golpe de Estado Fascista Neo Liberal en Bolivia»

Tomando en cuenta que era impensable este hecho hasta antes de las elecciones nacionales llevadas el pasado 20 de octubre. ¿Pero por qué se llegó a este punto? 

Los resultados finales de las elecciones dieron como ganador al binomio Evo – Álvaro con más del 47% de la votación nacional, sacando además una diferencia de más de 10 puntos frente al segundo candidato (Carlos Mesa), lo que le daba el triunfo en primera vuelta. Estos resultados tenían coherencia con los resultados logrados en las dos últimas elecciones realizadas previamente, en donde Evo Morales alcanzó votaciones históricas como la de un 64% en la primera y posteriormente en la segunda un 53% de la preferencia electoral. 

¡Nunca hemos estado en el gobierno por aspiraciones de carácter económico, por ambiciones personales!

He escuchado en algunas redes, Evo esta escapándose, no tengo por qué escaparme. Quiero que sepa el pueblo boliviano ¡No he robado nada!  … Si piensan que no hemos trabajado vean los miles de miles de obras, gracias al crecimiento económico… (extracto del discurso de renuncia del presidente Evo Morales). 

Los más de 13 años de gobierno a la cabeza del primer presidente indígena, han permitido una profunda transformación de Bolivia como país. Con cambios visiblemente positivos, como lo reconocen, no solo las y los bolivianos, sino también la comunidad internacional.  

El milagro económico boliviano, como han denominado al sostenido crecimiento económico del país, con uno de los índices más altos de la región, quizá es el más reconocido logro, pero no es el único ni el principal. No hay que olvidar la consecución del nuevo marco constitucional y legislativo, que sentó las bases para esta transformación, con nuevos fundamentos centrados en la construcción de la Plurinacionalidad, la Descolonización, el Vivir Bien y el reconocimiento pleno de los derechos individuales y colectivos. 

Por consiguiente, la transformación se fue dando en todas las dimensiones de la vida y funcionamiento del Estado y de la sociedad. Así,  la encontramos desde la transformación de la educación, que por primera vez incorporó una visión descolonizadora en sus programas y contenidos al reconocer a los pueblos indígenas originarios de manera integral, hasta las políticas económicas y sociales que lograron reducir la pobreza extrema en un 23%, posibilitando a miles de familias mejorar sus condiciones de vida e incorporarse a los estratos medios de la población. También desde otros muchos ámbitos como la salud, con la creación del Seguro Universal de Salud y de diferentes bonos en beneficio de los sectores más desfavorecidos. Pero ante todo para la gran mayoría de las y los bolivianos el efecto más sentido y valorado en estos años fue el haber recobrado la autoestima y la dignidad como bolivianos/as, y principalmente como pueblos indígenas originarios. 

Nuestro gran deseo es que vuelva la paz social, la tranquilidad.

He pedido con mucho respeto al pueblo boliviano y también al mundo entero que sepan como grupos oligárquicos conspiran contra la democracia. (extracto del discurso de renuncia del presidente Evo Morales).  La histórica derrota de los partidos tradicionales y de los sectores conservadores de extrema derecha ocurrida en octubre de 2003, en el marco de lo que se conoce como la guerra del Gas, con la expulsión del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, dio pie a una nueva forma de gobierno de carácter progresista y de inclusión social al cual se lo denominó Proceso de Cambio. 

Sin embargo, la derecha no murió, aunque debilitada, desde la misma asunción del presidente Morales siempre estuvo presente como oposición. Paulatinamente se fue rearticulando y ejecutando diferentes estrategias de obstaculización y conspiración, la mayoría ilegales y violentas teniendo un punto extremo en el llamado Golpe Cívico Prefectural (2008). También durante el proceso de la Asamblea Constituyente (2006-2009), en donde promovieron peligrosamente la división del país con apoyo de los EEUU, para frenar la aprobación de una nueva Carta Magna.  

En los últimos años, y habiendo sido derrotados contundentemente en las diferentes contiendas electorales, las estrategias de la oposición se centraron en generar un desgaste sostenido del Proceso de Cambio, a partir del descrédito, la difamación y la mentira, utilizando diferentes herramientas, principalmente comunicacionales, especialmente con las redes sociales como parte de la estrategia trabajada por la CIA de Golpe Blando.

Un ejemplo de ello fue el caso de Gabriela Zapata, con la mentira inventada sobre un supuesto hijo de Morales que finalmente se comprobó que nunca existió, pero que logró afectar seriamente la imagen del mandatario, incidiendo de manera determinante en los resultados de la consulta sobre la repostulación, hecha el 21 de febrero de 2017, en donde el NO se impuso, eso  si,  por un margen muy estrecho  No fue diferente la estrategia implementada en este último proceso electoral, en donde se incidió en posicionar en la consciencia colectiva de la población, especialmente joven, tres ideas falsas:  – La ilegalidad de la repostulación del binomio del MAS, – La dictadura de Evo Morales en el poder, – Y la parcialidad del Órgano Electoral con el MAS y un proceso electoral fraudulento.  

El sufragio del 20 de octubre se desarrolló con normalidad habiendo tenido el visto bueno de los observadores internacionales. Sin embargo, los inexplicables errores cometidos por las autoridades del Órgano Electoral en el manejo del sistema de cómputo rápido, sirvieron la excusa adecuada para ejecutar un Plan Golpista. Preparado con mucha antelación, fue dirigido, no solo a la anulación del proceso electoral, sino principalmente al derrocamiento del presidente Morales, y en última instancia del Proceso de Cambio. 

Disfrazado con un discurso pro-democrático y la estrategia de desinformación, se complementaron acciones autoritarias y violentas de hecho, plagadas de discriminación, racismo y misoginia, casi equiparables al mejor estilo de los tiempos del nazismo. Organizados y dirigidos por los Comités Cívicos Departamentales, junto a sectores universitarios, grupos de choque conformados por jóvenes contratados y universitarios, hostigaron y violentaron a la población, especialmente humilde y de origen indígena, durante 18 días.

Así bloquearon las diferentes ciudades, y en la última semana concentraron toda su energía en violentar la sede de gobierno para consolidar el Golpe de Estado Cívico Policial.   Pedirles a Mesa, Camacho y los otros comités cívicos no maltraten a hermanas y hermanos, no perjudiquen a la gente humilde, a la gente pobre. No engañen con mentiras. No utilicen al pueblo con prebendas para hacer daño al pueblo boliviano. (extracto del discurso de renuncia del presidente Evo Morales).  La noción de la palabra extorsión proviene del latín extorsio.

Así se denomina a la presión que un individuo o individuos ejercen sobre otro para forzarlo a actuar de un cierto modo y, de esta forma, obtener un beneficio económico o de otro tipo. Extorsión entonces es la palabra más adecuada, para reflejar el mecanismo delincuencial que utilizó la extrema derecha fascista, para que el presidente Evo Morales tomara la decisión de renunciar. Obligado por las vergonzosas y delincuenciales acciones violentas ejercidas contra diferentes autoridades de gobierno y dirigentes de las organizaciones sociales e indígenas, con secuestros a familiares, amenazas de muerte, quemas de sus viviendas y otros vejámenes. Como ejemplos mencionamos la vejación hecha a la alcaldesa del municipio Vinto (obligada a caminar descalza, golpeada, rapada y pintada) y la quema de la vivienda de la hermana del presidente Morales. 

La integridad y valentía demostrada por el presidente Morales a tiempo de dar un paso al costado para salvaguardar las vidas de las y los bolivianos, no tuvo eco en los sectores reaccionarios, pues hasta el momento continúan promoviendo la violencia revanchista.

Hoy, la persecución de los diferentes actores políticos es continua en tanto que han anunciado la intención de apresar y encarcelar al propio Evo Morales Ayma.  Por todo ello, es fundamental denunciar a la comunidad internacional que en Bolivia se perpetró un Golpe de Estado, que rompió la democracia y que esta dirigido a eliminar todos los avances sociales y políticos logrados.  La lucha no termina acá. Los humiles, los pobres, los profesionales patriotas vamos a continuar con esta lucha por la igualdad, por la paz… (extracto del discurso de renuncia del presidente Evo Morales).   

Bolivia, 11/11/2019